La librería (Penelope Fitzgerald)

El mes de noviembre nos adentramos en La librería de Penelope Fitzgerald. Una novela autobiográfica que nos sumerge en un pueblo donde las costumbres, muy arraigadas, se resiste a los cambios a pesar de que la monótona existencia de sus habitantes esté hambrienta de novedades con las que alimentarse. Florence Green, una mujer viuda, decide abrir una librería. La resistencia que encontrará a la hora de conseguir su objetivo, nos mostrará la fuerza de este personaje para continuar adelante a pesar de los problemas.

¡Feliz lectura!

Anuncios

La señora Dalloway

Hoy hemos terminado “La Sra. Dalloway” de Virginia Woolf. Parece que la señora Dalloway ha conseguido tocar un poco más profundamente en nosotras tras una primera toma de contacto desalentadora. Una novela plagada de contrastes, críticas y sentimientos; cómo el paso del tiempo y la vejez se contrapone al pasado y la juventud. Cómo el mundo aparentemente idílico y tranquilo de la señora Dalloway entra en contraste con la visión de ese mundo en los ojos de Septimus. Aunque las horas pasan y continúan hacia delante todos parecen anclados en algún punto del pasado que vuelve una y otra vez a la mente de los personajes.

Ha sido una lectura compleja pero creo que satisfactoria. Virginia Woolf es una escritora que exige la atención del lector y su participación activa en la lectura, reflexionando sobre los temas y el subtexto que hay tras las palabras. Virginia Woolf experimentó rompiendo con el realismo imperante en la época metiéndose en la cabeza de sus personajes, narrando la historia de un modo diferente a como se hacía hasta el momento.

Me alegro que las impresiones hayan cambiado de la semana pasada a esta 😍😍😍.

Club de lectura 2017-2018

Esta semana pasada hemos comenzado el Club de Lectura en la librería Bravo. Un día para reencontrarnos con las antiguas miembros del Club y para conocer a las nuevas que se han incorporado este año.
Tras un juego para acertar cuál era el libro que habían leído cada una y que más les ha gustado este verano, procedimos a los votos.
Comenzamos el primer mes de lectura con “La señora Dalloway” de Virginia Woolf. ¡Feliz lectura!

 

Taller de escritura: laboratorio de experimentación

Esta semana pasada dimos comienzo al taller anual de Escritura Creativa en Librería Bravo.

Hay muchas manos nuevas y, por tanto, muchas mentes con sus propios mundos imaginarios nuevos. Conclusión: preveo un enriquecimiento a gran escala durante este año. Y es que en el taller no sólo aprendemos sobre lo nuestro, sino que aprendemos de lo de los demás.

El primer día de taller siempre es un día de novedades. Un día para conocer a todas las personas nuevas que se han inscrito. Un día para estrenar nuevo cuaderno y bolígrafo, nuevos propósitos. Tiempo de comenzar de cero, independientemente del bagaje que podamos traer sobre la espalda en relación a la escritura; de estar dispuestos a abrir nuestra mente a nuevas formas de contar historias.

Y es que en el taller, todo vale. Me gusta verlo como un lugar en el que poder experimentar y probar cosas que, cuando nos ponemos demasiado serios a escribir, no nos atrevemos ni siquiera a intentar, aferrándonos a los caminos ya conocidos. Durante esa hora nos vemos capaces de combinar cualquier cosa por el mero placer de ver qué es lo que sale del invento. Haciendo mezclas. Quizá nos explote en la cara. No importa. Al menos lo hemos probado, no nos hemos quedado con las ganas de saber qué podría haber ocurrido si lo hacíamos. Lo hemos hecho y punto. Si sale algo interesante, guardaremos con celo la nueva fórmula para utilizarla en otros momentos, en otras historias.

Es nuestro laboratorio de experimentación.

 

 

Lecturas verano 2017

Ya se ha pasado el verano y como siempre ha sido una época de lectura ávida. El resto del año también, pero el verano tiene algo especial. Me encanta tener seleccionados varios títulos que he ido recopilando a lo largo del año, apilarlos en mi rinconcito de pendientes y ver cómo poco a poco van desapareciendo.

Estos han sido los que he devorado este verano de 2017:

El señor de las moscas (William Golding)

El ancho mar de los sargazos (Jean Rhys)

Pétronille (Amélie Nothomb)

Lady Susan (Jane Austen)

Aurora boreal (Åsa Larsson)

La inquilina de Wildfell Hall (Anne Brontë)

Demasiada felicidad (Alice Munro)

La perfección del silencio (Clara Asunción García)

El cuento de la criada (Margaret Atwood)

Tras la coraza (Clara Asunción García)

El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde (Robert Louise Stevenson)

Con pedigree (Lola Van Guardia)

Las horas (Michael Cunningham)

Biografía del hambre (Amélie Nothomb)

La señora Dalloway (Virginia Woolf)

Plumas de doble filo (Lola Van Guardia)

A Virginia le gustaba Vita (Pilar Bellver)

Como siempre, unos gustan más, otros menos. De unos esperas algo que no cumplen y otros te sorprenden.

Al finalizar una novela

Cuando una termina de escribir una novela siente una extraña sensación de desarraigo. Llevas tantas horas de trabajo en ella, no sólo escribiendo sino pensando en ella a cada momento, que al acabar pasas varios días con la sensación de que te falta algo. Sigo con ella en la cabeza aunque ya puse el punto final, como si el círculo no se hubiese cerrado del todo.

Repaso una y otra vez lo que ya está escrito, lo que se ha contado y, a pesar de hacer algún retoque aquí o allí, corregir alguna frase o redactarla de otra manera, estoy conforme con el resultado final. Sin embargo, me queda ese regusto amargo como de algo inacabado. Esa percepción me impide cerrar y pasar página. Es como si me quedase atrapada durante unos días aún en esa idea, como si aún estuviera pendiente de desarrollarse.

Supongo que esto se pasará cuando alguien la lea por primera vez y me de su opinión. Hasta entonces, tengo esa sensación de estar sólo en mi cabeza, de no ser algo real y tangible, como si continuase siendo simplemente una idea que aún puede cambiar y mutar a otra cosa. Necesito esa lectura externa que sea capaz de verdaderamente poner el punto y final. Una lectura de alguien que no sea yo, que pueda dar el peso suficiente a la idea para que se pose en el suelo y se materialice. Entonces, ya no sólo estará en mi cabeza.

Esta sensación de necesidad de aprobación externa me permite (y obliga) a reflexionar sobre lo escrito, ya no a nivel de estilo y forma, sino a nivel de contenido. Me ayuda a verla con perspectiva, a analizar lo contado a un nivel más profundo, a vincularme con ella. Esta fase del proceso creativo me aisla un poco de todo porque me obliga a zambullirme dentro de mi cabeza (muy al fondo) utilizando, como guía, lo escrito. A veces temo perderme y no encontrar lo que busco, pero aunque no quiera, sigo debajo del agua, conteniendo la respiración, a la espera de una burbuja de oxígeno que me de el  valor suficiente para continuar adelante y enfrentarme a lo que me vaya a encontrar allí dentro. El viaje es complejo, incluso de explicar, pero sirve para ir cerrando compuertas poco a poco, mientras permanezco a la espera de esa primera lectura.

Intimamos, ella y yo, más allá de las palabras escritas. Nos miramos de frente, sin tapujos ni miedos, y sé que así encontraré las respuestas que estaba buscando.

 

Club de lectura 2016/2017

El Club de lectura 2016/2017 clausuró en junio. Un año con lecturas variopintas en las que unas nos han gustado más que otras. Aquí os dejo una lista de los libros que hemos leído:

La canción de Dorotea (Rosa Regás)

Ácido sulfúrico (Amélie Nothomb)

Fahrenheit 451 (Ray Bradbury)

Diario de un zombi (Sergi Llauger)

El tren de los huérfanos (Christina Baker)

Como agua para chocolate (Laura Esquivel)

La hija de Cayetana (Carmen Posadas)

La casa de los siete tejados (Nathaniel Hawthorne)

La tabla esmeralda (Carla Montero)

Casa de muñecas (Henrik Ibsen)