Lecturas verano 2017

Ya se ha pasado el verano y como siempre ha sido una época de lectura ávida. El resto del año también, pero el verano tiene algo especial. Me encanta tener seleccionados varios títulos que he ido recopilando a lo largo del año, apilarlos en mi rinconcito de pendientes y ver cómo poco a poco van desapareciendo.

Estos han sido los que he devorado este verano de 2017:

El señor de las moscas (William Golding)

El ancho mar de los sargazos (Jean Rhys)

Pétronille (Amélie Nothomb)

Lady Susan (Jane Austen)

Aurora boreal (Åsa Larsson)

La inquilina de Wildfell Hall (Anne Brontë)

Demasiada felicidad (Alice Munro)

La perfección del silencio (Clara Asunción García)

El cuento de la criada (Margaret Atwood)

Tras la coraza (Clara Asunción García)

El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde (Robert Louise Stevenson)

Con pedigree (Lola Van Guardia)

Las horas (Michael Cunningham)

Biografía del hambre (Amélie Nothomb)

La señora Dalloway (Virginia Woolf)

Plumas de doble filo (Lola Van Guardia)

A Virginia le gustaba Vita (Pilar Bellver)

Como siempre, unos gustan más, otros menos. De unos esperas algo que no cumplen y otros te sorprenden.

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Al finalizar una novela

Cuando una termina de escribir una novela siente una extraña sensación de desarraigo. Llevas tantas horas de trabajo en ella, no sólo escribiendo sino pensando en ella a cada momento, que al acabar pasas varios días con la sensación de que te falta algo. Sigo con ella en la cabeza aunque ya puse el punto final, como si el círculo no se hubiese cerrado del todo.

Repaso una y otra vez lo que ya está escrito, lo que se ha contado y, a pesar de hacer algún retoque aquí o allí, corregir alguna frase o redactarla de otra manera, estoy conforme con el resultado final. Sin embargo, me queda ese regusto amargo como de algo inacabado. Esa percepción me impide cerrar y pasar página. Es como si me quedase atrapada durante unos días aún en esa idea, como si aún estuviera pendiente de desarrollarse.

Supongo que esto se pasará cuando alguien la lea por primera vez y me de su opinión. Hasta entonces, tengo esa sensación de estar sólo en mi cabeza, de no ser algo real y tangible, como si continuase siendo simplemente una idea que aún puede cambiar y mutar a otra cosa. Necesito esa lectura externa que sea capaz de verdaderamente poner el punto y final. Una lectura de alguien que no sea yo, que pueda dar el peso suficiente a la idea para que se pose en el suelo y se materialice. Entonces, ya no sólo estará en mi cabeza.

Esta sensación de necesidad de aprobación externa me permite (y obliga) a reflexionar sobre lo escrito, ya no a nivel de estilo y forma, sino a nivel de contenido. Me ayuda a verla con perspectiva, a analizar lo contado a un nivel más profundo, a vincularme con ella. Esta fase del proceso creativo me aisla un poco de todo porque me obliga a zambullirme dentro de mi cabeza (muy al fondo) utilizando, como guía, lo escrito. A veces temo perderme y no encontrar lo que busco, pero aunque no quiera, sigo debajo del agua, conteniendo la respiración, a la espera de una burbuja de oxígeno que me de el  valor suficiente para continuar adelante y enfrentarme a lo que me vaya a encontrar allí dentro. El viaje es complejo, incluso de explicar, pero sirve para ir cerrando compuertas poco a poco, mientras permanezco a la espera de esa primera lectura.

Intimamos, ella y yo, más allá de las palabras escritas. Nos miramos de frente, sin tapujos ni miedos, y sé que así encontraré las respuestas que estaba buscando.

 

Club de lectura – Ácido sulfúrico (Amélie Nothomb)

acido-sulfurico

Durante esta primera quincena de noviembre nos hemos adentrado en el peculiar mundo de Amélie Nothomb (mundo complejo y extraño, quizá a veces hermético y que puede provocarnos cierto rechazo). Las lecturas de sus textos crean eso: rechazo o atracción. Así es ella. Sus novelas se caracterizan por pasar por encima de la trama principal porque es una excusa para lo que realmente quiere hacer: ponernos delante todo eso que no nos gusta del ser humano. Con su Ácido sulfúrico no podía ser diferente.

Entre los miembros del Club ha habido opiniones dispares: gusta o no gusta.

SINOPSIS

El último grito en programas televisivos de entretenimiento se llama «Concentración». Por las calles de París se recluta a los participantes de este reality show, que serán trasladados al plató en vagones precintados como los que trasportaban a los judíos durante el exterminio nazi y, después, internados en un campo. Ante las cámaras de televisión, los prisioneros son golpeados y humillados. El clímax llega cada semana, cuando los telespectadores ejercen el televoto: desde sus casas pueden eliminar-ejecutar a uno de los participantes. Pannonique, una estudiante de gran belleza, es reclutada. Zdena, una mujer sin empleo, se enamora de ella. Una pareja fatal: la víctima y el verdugo. Cuando la audiencia tiene que votar sale a la luz el sadismo inconsciente del público que deplora el horror pero es incapaz de perderse una entrega. Una historia que sirve como crítica de un mundo brutal y crudo de hipocresía biempensante: un mundo en el que incluso la denuncia del sistema pertenece al sistema.

MI OPINIÓN

Como siempre, voy a dar mi humilde opinión acerca de esta novela. Y como siempre, si no has leído la novela y tienes pensado hacerlo, deja de leer en este momento porque voy a hablar del final y puede que no lo quieras saber.

La peculiaridad de esta novela (y este es principal motivo por el que suele provocar rechazo) es el hecho de que no parece una novela, sino más bien el esquema de una novela. Parece que la autora hubiera dejado por escrito el resumen y las pinceladas de una historia que podría ser más extensa y ahondaría en ciertos aspectos de los personajes, de la sociedad en la que viven o de situaciones que surjen. Pero eso no sucede. Al contrario de lo que cabe esperarse, la trama en sí de la novela es algo secundario, porque en este caso tiene más fuerza la idea que quiere mostrarnos la autora que en sí la capacidad narrativa. Es una excusa para ponernos delante un espejo y ver en él el reflejo de lo que es su visión de la sociedad: hipócrita, morbosa… con un final que invia a la esperanza: quizá no esté todo perdido y podamos cambiar.

En este punto no puedo dejar de pensar en el personaje de Zdena y si éste no será sino una metáfora de esta sociedad de la que nos habla la autora. Una sociedad que en respuesta al maltrato al que se ha visto sometida, devuelve los golpes a palos, mira sólo sus propios intereses y cometerá las injusticias que considere necesarias para conseguirlos pero que, finalmente, de algún modo consigue abrir una puerta que le permite ver las cosas desde otro punto de vista: que hay una alternativa y se puede cambiar, que no todo está perdido ni estamos abocados al fracaso como quizá nos hacen creer.

Creo que su lectura ha sido enriquecedora porque se ha hablado de muchos temas acerca de la sociedad y nos hemos atrevido a ser sinceros y ver que nosotros formamos parte de esa sociedad y no somos elementos externos cuyas acciones no influyen. Todos influimos y nuestro comportamiento a veces es cobarde, injusto, hipócrita, morboso… Lo importante es ser consciente de ello para poder empezar a cambiarlo.

 

Lecturas de verano

Verano de letras este de 2016. Cómo si me hubiera poseído el espíritu de Ñac-Ñac (el monstruo come libros) estos son los que he devorado durante el verano.

Debo decir que leídos no quiere decir que todos sean recomendables y aunque haya varios del mismo autor tampoco quiere decir que todos me hayan gustado. Soy de dar segundas/terceras oportunidades (a los autores).

¿Y tú? ¿Qué has leído este verano?

El secreto de la modelo extraviada – Eduardo Mendoza
Crímenes imaginarios – Patricia Highsmith
El Guardián invisible – Dolores Redondo
Legado en los huesos – Dolores Redondo
Tres historias de una vida – Consolación Barroso
Los Hermanos de la costa – Juan Bolea
La mariposa de obsidiana – Juan Bolea
Elisa frente al mar – Clara Asunción García
El sabotaje amoroso – Amélie Nothomb
Antichrista – Amélie Nothomb
Diccionario de nombres propios – Amélie Nothomb
La noche de los niños – Toni Morrison

10.000 km

10.000-KM_cartelFuente fotografía: Fotogramas

FICHA TÉCNICA (Fuente: Fotogramas)

Dirección: Carlos Marques-Marcet

Reparto: Natalia Tena y David Verdaguer

Título en V.O.: 10.000 KM

Nacionalidades: España Año: 2014 Fecha de estreno: 16-05-2014

Género: Drama

Color o en B/N: Color

Guión: Carlos Marques-Marcet y Clara Roquet

SINOPSIS (Fuente: Fotogramas)

Alex y Sergio, una sólida pareja de amigos y amantes acarician la idea de tener un hijo juntos cuando a Alex le ofrecen una residencia artística de un año en Los Angeles. Un año de relación a distancia, dos ordenadores y dos ciudades, Barcelona y Los Angeles. ¿Sobrevivirá su amor a 10.000 km de distancia?

LA OPINIÓN

Ya cuando estuvo en el Festival de Málaga en 2014, me llamó la atención, aunque finalmente no pude verla. Ayer, no quise perder la oportunidad, y aproveché que la retransmitían en Versión Española. Además soy muy fan de los coloquios sobre películas con sus actores, directores etc. Me gusta saber los entresijos que tuvo durante el rodaje, dificultad de las escenas, curiosidades… Así que me quedé a ver el programa y, por supuesto, la película.

Es sobrecogedor cómo algo tan sencillo en pantalla, como un actor y una actriz y dos ordenadores, pueden transmitir tanto. Maravilloso el plano secuencia inicial de 22 minutos donde el espectador se mete de lleno en la intimidad de estas dos personas. Donde la esencia y lo más importante se encuentra en los pequeños detalles de lo cotidiano. Eso es lo que atrapa desde el principio, la sencillez y la verdad con que estos dos actores nos retratan la vida de esta pareja.

El que ciertas tomas estén cogidas directamente de la grabación de la videoconferencia que mantienen desde el ordenador, puede al principio ser algo que (sin haber visto la película) eche para atrás. Pero no sucede así, porque entras de lleno en la historia, en su historia, en la que irremediablemente nos vemos reflejados en uno u otro aspecto.

Interpretaciones maravillosas por parte de Natalia Tena y David Verdaguer, tan reales que me hicieron reír y llorar con ellos, y enfadarme también. Consiguen que, al finalizar la película, cuando vuelves a la vida real, cada gesto que haces habitualmente tenga una especial relevancia y no puedes evitar pensar cómo llevarías tú misma una relación a 10.000 km de distancia, sabiendo que todos esos detalles que ahora son de dos, dejarían de ser cotidianos.

Muy buena dirección y guión. Muy acertados los planos y cada una de las frases que se dicen. Y los silencios. Porque en esta película los silencios están cargados de todo lo que no se dice. Intensos y maravillosos.

TRÁILER

 

Bolita, bolita mágica…

bola_de_cristal

Dicen de mi novela que como está ambientada en el futuro es futurista. Escribí Falsas apariencias entre 2013 y 2014. Ambientada en el año 2058, se vive en una sociedad donde solo existe un único partido político. “Después” de la crisis le vieron las orejas al lobo y todos los partidos se unificaron en uno solo (daba igual si eran afines ideológicamente) con tal gobernar, porque lo único que les importaba era el poder. Llámalo futuro o llámalo actualidad. Visto lo visto quizá mi novela deje de ser ficción para convertirse en realidad y yo deba sacarme el carnet de manejo de bola de cristal.